Ocho líneas de servicio ejecutadas por el mismo equipo que mantiene la nube ikloudi en producción. Sin intermediación: quien le responde es quien opera.
Su infraestructura vigilada de forma continua por nuestro centro de operaciones: no un dashboard que usted revisa, sino un equipo que reacciona antes de que el problema lo llame.
Administramos su nube —la nuestra, la suya o la mezcla— como se administra un sistema de producción: con disciplina, respaldos y ciclo de vida.
El perímetro es la primera y última línea. Lo endurecemos con la misma tecnología enterprise que operamos a nivel corporativo, y lo verificamos como atacantes.
Sus sistemas internos al alcance de quien corresponde, y de nadie más: túneles cifrados con autenticación perimetral, sin IP pública fija ni puertos abiertos en el router.
Diseñamos y desplegamos la red que su operación necesita: desde el switching del rack hasta la WAN que une sus sedes. Construido para durar y documentado para ser operado por cualquiera que venga después.
El operador factura contra contrato; usted paga contra factura. Conciliamos los tres lados —contrato, operación real y cobro— y convertimos las diferencias en notas crédito, no en promesas.
La IA no tiene que significar enviar sus datos a la API de un tercero. Desplegamos modelos y agentes sobre infraestructura propia —nuestra o suya— para automatizar procesos con custodia total.
La decisión más cara de TI no es el hardware: es la arquitectura equivocada. Le ayudamos a decidir bien antes de comprar, migrar o firmar con un proveedor.